Se produjeron en los balnearios de la costanera Este de la capital provincial. El calor, el agua tibia y la bajante del río Paraná conforman un ambiente propicio para la aparición de estos peces carnívoros.

Tal como había ocurrido en veranos anteriores, en la provincia de Santa Fe volvieron a registrarse ataques de palometas a bañistas en las costas del río Paraná. En esta ocasión, más de 30 personas resultaron heridas y debieron ser atendidas por cortes en manos y pies.
Los bañistas afectados fueron mordidos ayer por estos peces en los balnearios de la laguna Setúbal, en la costanera Este de la capital santafesina.

Aprovechando el feriado por el Día de la Soberanía Nacional y en medio de una jornada de calor agobiante, muchos decidieron acudir a las playas de la ciudad y algunos se animaron a un chapuzón sin imaginarse de la presencia de estos peces, que se ve favorecida por las temperaturas sofocantes y el agua tibia, además de las bajantes.