Uno de los menores que se fugó del Instituto Nazario Benavídez fue capturado por las autoridades el martes por la noche en Santa Lucía, después de pasar una semana prófugo. Se trata del joven que provocó un revuelo en agosto de este año, cuando ingresó a la sucursal del banco Macro e intentó robarlo.

El sujeto de 16 años que se había evadido de la Justicia había sido calificado como “peligroso”, mientras era buscado intensamente por la Policía. Junto a otros dos menores, el recién detenido abrió un boquete en el ala Norte del predio y escapó sin que nadie se diera cuenta.

Personal de Unidad Operativa Richet Zapata lo atrapó luego de que intentara robar en una carnicería situada en San Lorenzo y Obreros Argentinos. Los agentes Nicolás Ávila, Fabricio Domínguez y Gabriel Cortez fueron quienes lograron reducirlo y llevarlo al lugar que le corresponde, por ser menor.

A pesar de que huía de las autoridades, no le importó y quiso dar un golpe en el comercio que tenía a mano. Como el hecho se frustró, le iniciaron una causa por hurto en el Juzgado Penal de la Niñez. Por protocolo, las fuentes indicaron que aún no regresó al lugar de donde nunca debió escapar aunque ello se concretaría recién el jueves.

Por razones legales se reserva los nombres de los chicos que fugaron del Centro Socio Educativo de Régimen Cerrado “Nazario Benavídez”. En ese lugar hay adolescentes en conflicto con la Ley y en situación de riesgo y que permanecen alojados dentro del predio por un tiempo para su acompañamiento terapéutico y educativo, bajo disposición de los Juzgados de Menores. El lugar se encuentra todo cercano y cuenta con vigilancia, aunque no es una cárcel.

El 8 de agosto, el adolescente forzó la puerta de blíndex de la sucursal situada en Libertador y Rioja y entró con intenciones de robar. Cuando la alarma detectó su presencia, decenas de policías rodearon el banco. Incluso se llegó hablar del accionar de una banda y de una toma de rehén, por todo el revuelo. Sin embargo, más tarde encontraron oculto al ladrón. Por esto, fue llevado al Instituto para cumplir con el castigo que le respondía.

De los tres que se fugaron, uno ya había sido atrapado mientras que el tercero permanece en las sombras. Identificado como el violador del Parque estuvo un día y medio prófugo. Luego de caer detenido, fue llevado a rueda de reconocimiento y la víctima del abuso sexual lo señaló como el sujeto que la golpeó y la sometió en los baños del predio Infinito por Descubrir cerca del Parque de Mayo, el 20 de noviembre último.