Largó la audiencia en tribunales en la que Mauricio Guerra deberá responder por la muerte de dos personas el domingo último, en Pocito. Él es el chofer de ese colectivo de la Línea 24 que embistió a un auto y provocó la muerte del conductor del coche y de su suegra. Está detenido desde ese día, pero hoy puede recuperar la libertad.

La audiencia es presidida por el juez de garantías Ramón Alberto Caballero. El ayudante fiscal Adrián Elizondo y el fiscal Adrián Riveros, de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales, son los encargados de formular los cargos contra el colectivero Mauricio Guerra, quien en principio está sospechado de homicidio culposo. Esa figura puede agravarse por el número de personas, dado que en el accidente perdieron la vida los dos ocupantes del Chevrolet Corsa: Marcelo Huerta, de 30 años, y su suegra María Inés Colpa, de 65. De la partida son el abogado Javier Cámpora, como defensor de Guerra el letrado Franco Montes.

Guerra es el único presunto responsable del siniestro fatal ocurrido el domingo pasado, alrededor de las 14 en la intersección de avenida Uñac (o ex Mendoza) y calle 8. En ese cruce hay semáforos. El colectivero transitaba a bordo de una unidad de la Línea 24 de la empresa Nuevo Sur en dirección al Norte por la avenida, mientras que el auto iba por 8 de Este a Oeste.

Alguien no respetó el paso y cruzó con el semáforo en rojo. Fuentes del caso señalaron que habría otros dos conductores, testigos del accidente, que dijeron que el colectivero no frenó y pasó con la luz roja. Lo cierto es que el ómnibus chocó de frente contra el costado izquierdo del Chevrolet Corsa en el que viajaban Huerta y su suegra, que intentaban cruzar la avenida. Este último vehículo fue arrastrado por el micro por varios metros y los dos ocupantes murieron entre las chapas retorcidas.