Con 200 votos afirmativos, 22 negativos y 16 abstenciones, la Cámara de Diputados transformó este miércoles en ley el proyecto de Etiquetado Frontal de Alimentos, luego de una extensa jornada de debate, que incluye cerca de 20 proyectos, entre ellos el alivio fiscal, presentado por Sergio Massa.

El proyecto de etiquetado frontal tiene como meta que la población cuente con información precisa sobre los productos que consume. El concepto central es promover y concientizar sobre la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles.

Por su parte, la diputada oficialista Liliana Schwindt, ponderó la ley como un “hito para consumidores y usuarios”, pero también “para la producción alimentaria argentina”. “Esta ley es poner en lo más alto a los consumidores, que hace años reclaman información clara, precisa y veraz”, dijo.

Desde la oposición, la diputada de Juntos por el Cambio Brenda Austin celebró el tratamiento de esta ley que “derriba mitos” y que logró no “haber caído en la grieta”, sino que se ponderó la “defensa del derecho a la salud”.

“Esta ley es necesaria porque estamos frente a una gran epidemia: la del sobrepeso”, dijo y agradeció a organizaciones de la sociedad civil, que “ayudaron a respaldar con evidencia, información y acciones que derribaron mitos”.

Desde Juntos por el Cambio, la diputada del PRO, Carmen Polledo, expresó fuertes críticas al proyecto y defendió su propio dictamen de minoría que deja de lado la resolución gráfico del sello octogonal, por considerarlo “estigmatizante”.