A casi 3 años de un insólito hecho, el Boletín oficial dejó en evidencia la suspensión para dos efectivos de la Policía de San Juan, que habían sido escrachados por presuntamente mantener relaciones íntimas en un patrullero y en el medio del campo. El hecho fue en marzo del 2019, cuando un hombre publicó en Facebook la imagen del móvil policial y con dos uniformados en su interior, mientras hacían cosas indebidas, en hora de trabajo.

«Por eso no tenemos patrulleros cuando pedimos que nos den una mano por los robos. Acá amando como si esto fuera villa cariño. Lunes 10:50, calle 15», posteó el vecino de Pocito luego de ver la escena y tomar una fotografía.

Tras una investigación, lograron dar con los dos policías que protagonizaron ese hecho. Fue a través de los datos aportados por el hombre, de ubicación y horario, los que permitieron identificarlos.

Los efectivos en cuestión eran del Comando Radioeléctrico Sur y fueron identificados como un oficial de apellido Riveros y una agende, de apellido Castro. Ambos fueron sumariados y este miércoles, finalmente, notificados de sus sanciones.

Sin embargo, ambos negaron haber mantenido relaciones sexuales y justificaron la presencia en el lugar porque a Riveros le dieron ganas de orinar y, luego, se manchó el pantalón, por lo que decidieron esperar allí.

Las máximas autoridades no les creyeron mucho, ya que estuvieron más de una hora sin notificarlo y, por eso, sostuvieron que mostraron una mala imagen institucional y social: «debilidad moral». Ante esa falta, considerada grave, solicitaron una sanción y así fue.

Recibieron una pena de 30 días de suspensión en la fuerza y zafaron de la cesantía.