El domingo 15 de mayo dos ancianas, de 73 y 75 años, sufrieron fracturas y golpes después de que un ascensor casero en el que iban se precipitó al suelo. Desde Planeamiento reconocieron que esta obra, ubicada el barrio Rivadavia Norte, es ilegal. Sin embargo, aclararon que solo intervendrán si hay una denuncia de la irregularidad.

El jefe Técnico de la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, Enrique Graffigna, explicó que “en casi todos los barrios con monoblocks la gente se apropia de espacios comunes, sabe que está cometiendo un acto que no es legal porque no puedo apropiarme de un patio que no me corresponde, modificar la fachada del edificio o colocar un ascensor, montacarga cómo le llamen”, aseguró el funcionario.

Graffigna explicó que cree que hubo una falla mecánica porque ese ascensor o montacarga “es casero” no está controlado ni se verificó que cumpla ninguna norma. “No conozco concretamente que falló, pero hasta el momento no hay ninguna denuncia sobre ese tema”, aseveró el jefe mientras revisaba las denuncias recibidas por supuestas irregularidades en este barrio.

Luego agregó que cuentan ocho denuncias por presuntas irregularidades en el Rivadavia Norte. “En ese barrio hay denuncias por obra subrepticia, filtraciones que ya están reparadas y ocupación de espacios comunes”, aseguró.

El funcionario contó que el caso del uso de espacios comunes es lo más habitual y se da cuando el vecino de planta baja se apropia del espacio que circunda el monoblock, “empiezan con un cerco, luego hacen paredes y techo y hasta llegan a instalar negocios allí”, relató.

Graffigna reconoció que la repartición en la que trabaja cuenta con el poder de policía para detectar estos casos, puede actuar de oficio, aplicar multas y derivar el tema Justicia en caso de que sea necesario. El jefe técnico agregó que su dependencia verifica que la construcción no esté en condiciones y la derivamos a los juzgados y si se resuelve que es irregular se puede pedir que se saque la obra en cuestión.

En cuanto al cuerpo de inspectores con los que cuenta la repartición, Graffigna explicó que son entre siete u ocho empleados que se dividen en Inspectores de Obra e Inspectores de Denuncia. “Tenemos pocos inspectores y hay mayoría que son de obra, aunque ellos también pueden actuar de oficio”, aclaró.

Indicó que a la escasez de personal se suma la complicación de que hay barrios inseguros en los que no es fácil entrar. El funcionario precisó que en estos casos tiene que ir con la fuerza pública, además estamos pidiendo apoyo de municipios para trabajar con referentes y lograr entrar a los barrios.