La Convención Constitucional de Chile eligió a María Elisa Quinteros como su nueva presidenta, fortaleciendo el liderazgo de izquierda en la institución que trabaja en la elaboración de una nueva Constitución para un favorito de los mercados financieros globales.

La organización de 155 miembros eligió a Quinteros, odontóloga e investigadora, como su nueva titular en la novena ronda de votaciones tras más de 15 horas de debate. Ella guiará la convención en antesala al plazo del 5 de julio para elaborar una nueva Constitución, que será sometida a un referendo durante este 2022.

La nueva Constitución de Chile, junto con la victoria de Gabriel Boric en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de diciembre, allana el camino para importantes reformas económicas. La Convención evalúa ahora cambios para leyes favorables al mercado en ámbitos que van desde el agua hasta la minería. Los inversionistas han advertido que la incertidumbre política afectará a la economía e impulsará una fuerte desaceleración del crecimiento tras el repunte registrado el año pasado gracias al estímulo.

Quinteros fue elegida miembro de la Convención después de postularse con un programa enfocado en los derechos humanos, el respeto del medio ambiente y un mayor reconocimiento de las comunidades indígenas.

Ganó la votación de este miércoles con el apoyo de representantes del Partido Comunista y otros grupos sociales de izquierda. Los miembros de la coalición Frente Amplio de Boric apoyaron a un candidato diferente.

El hecho de que se necesitaron nueve rondas de votación para alcanzar una mayoría simple indica que será difícil redactar la Constitución, ya que cada artículo requiere el apoyo de dos tercios para su aprobación, dijo Hernán Larraín Matte, miembro de centro derecha en la Convención, después de la votación. “Alcanzar los 103 votos será muy difícil”, dijo.

Chile está elaborando una nueva constitución tras el estallido social de octubre de 2019, originado tras un alza en la tarifa del metro. La agitación se transformó en un movimiento social que exigió mayor igualdad, mejores servicios públicos y el fin de la actual Constitución elaborada durante la dictadura de Augusto Pinochet.