Un muchacho denunció que vivió una madrugada de terror al padecer la visita de ladrones en su casa de Caucete. Según fuentes policiales, la víctima refirió que el ataque fue violento porque supuestamente lo ataron y golpearon para llevarle $14.000, zapatillas y un celular, pero en la Policía dudan de su versión e investigan si en realidad los que le robaron fueron unos sujetos con los que había estado bebiendo.

La Policía fue alertada sobre las 4 de ayer. El golpe fue en la casa que Pablo Lucero (31) tiene en la entrada del Barrio San Juan III, al lado de la Gruta Virgen de Luján, en las afueras del centro caucetero.

Los ladrones no estaban armados. La víctima dijo desconocerlos, pero hay dudas.

El muchacho denunció que dos o tres sujetos lo sorprendieron cuando dormía. Los ladrones -según la versión de la víctima- se descolgaron por alguna de las medianeras del fondo y se hicieron paso al interior por una puerta que estaba abierta. Lucero aseguró que esos sujetos desconocidos, que no portaban armas, lo ataron de manos y le dieron algunos golpes para hacerse con sus pertenencias.

Los investigadores comenzaron a dudar porque la víctima se contradijo varias veces. Por ejemplo, primero mencionó que los ladrones fueron dos y que le habían llevado $10.000. Y luego que fueron tres y el monto $14.000.

Los pesquisas de la Brigada de Investigaciones Este entrevistaron a los vecinos y se enteraron de que esa noche en la casa hubo una juntada. En el barrio además dijeron que en un momento se escucharon gritos de una discusión, explicaron los voceros.

Los investigadores señalaron que la hipótesis de ellos es que la víctima estuvo bebiendo con algunos conocidos, que por algún motivo se desconocieron y que por eso lo ataron y le robaron. Uno de los que frecuentaba esa casa es un sujeto con antecedentes penales que estuvo detenido en el Penal, revelaron.