La mamá del chico notó marcas irregulares en el cuerpo del pequeño. Al preguntar a su hijo por los moretones el mismo confesó que había recibido un castigo fisico por ir a jugar a la plaza. Los padres del menor son separados y habría sido bajo guarda del padre que habría sufrido el ataque.

Por el hecho la madre realizó la correspondiente denuncia. El agresor finalmente fue investigado por Flagrancia y condenado a 6 meses de prisión en suspenso.