El escándalo continúa. Hace unas semanas Patricia Giovenco, ex coordinadora de la Oficina de Empleo de Zonda, denunció que el intendente nombró a su esposa y a la mujer del presidente el Concejo en plena pandemia por Covid-19 y dándoles la categoría más alta del escalafón municipal, por el que cobrarían alrededor de $70.000 mensuales. Inmediatamente el intendente la cesó en su puesto.

En la última sesión, y sin saltear ningún detalle, Giovenco expuso toda la documentación que tenía en su poder a los ediles mientras hacía uso de la banca del vecino en el Concejo Deliberante de Zonda. Esto generó que los integrantes del cuerpo se comprometieran a interceder con el intendente Atampiz para que la mujer sea reincorporada a la nómina de empleados públicos del municipio.

La, por ahora, ex empleada había solicitado, por recomendación de los ediles de la oposición, la posibilidad de la banca del vecino y para ello ingresó antes de su presentación con una carpeta con información de todo tipo para justificar que ella cumplía con su tarea y que debía ser reincorporada como lo expresa en la carta documento que envió al municipio hace dos semanas.

Ante la exposición de Giovenco, los que tomaron la palabra fueron los concejales Cortéz y Fernández, ambos opositores, para conocer más detalles. Luego de esto, los ediles oficialistas, Gutiérrez y Martínez votaron a favor de tomar el compromiso de interceder junto al resto de sus colegas para zanjar las diferencias para que vuelva a su ámbito laboral que es el de administrativa municipal.

Si bien los concejales se comprometieron, no dieron fecha de cuándo lo harán y si será una gestión oficial como cuerpo. Por eso ahora restará conocer si hubo reunión con Atampiz de manera conjunta o individual para que Giovenco vuelva a su lugar de trabajo.